El Ministerio de Educación ha incluido en la nueva versión de su guía sobre inteligencia artificial una propuesta sencilla para resolver una de las preguntas que más se repiten en las aulas: ¿hasta dónde puede utilizar un estudiante la IA en una tarea? La respuesta es un semáforo de cinco niveles, desde actividades completamente libres de inteligencia artificial hasta aquellas en las que puede utilizarse como copiloto durante todo el proceso.
La idea encaja con el cambio de enfoque que recorre toda la guía. La cuestión ya no es decidir simplemente si la IA está permitida o prohibida, sino establecer cómo, para qué y en qué condiciones puede utilizarse.
Conocí esta nueva versión de la guía gracias a una publicación en LinkedIn de mi compañera Sonia.
¿Cómo funciona el semáforo de la IA?
El modelo plantea cinco grados de intervención de la inteligencia artificial en una actividad:
- Rojo — Sin IA. El estudiante debe realizar la tarea completamente sin asistencia de inteligencia artificial. Tiene sentido cuando el objetivo es comprobar sus conocimientos o capacidades de forma autónoma.
- Ámbar claro — Ideas y estructura. La IA puede utilizarse para generar ideas, explorar enfoques o preparar un esquema, pero el resultado final debe ser elaborado por el alumno.
- Ámbar — Edición y refinamiento. Se permite utilizar IA para mejorar un contenido ya creado, por ejemplo corrigiendo la redacción o aumentando su claridad, pero sin introducir contenido sustantivamente nuevo.
- Verde claro — Tareas concretas. La IA puede ejecutar determinadas partes del trabajo, pero el estudiante debe revisar críticamente los resultados y declarar de forma transparente cómo la ha utilizado.
- Verde — IA como copiloto. La inteligencia artificial puede participar durante todo el proceso, colaborar en la generación de contenidos y contribuir al desarrollo de productos más complejos.
¿Por qué me parece una buena idea?
En mi opinión, el semáforo de la IA es uno de los grandes aciertos de la guía. Probablemente lo utilizaría en mis propias asignaturas porque convierte en algo muy sencillo una cuestión que hasta ahora resulta difícil de explicar a los estudiantes.
No se trata de decir simplemente “puedes usar ChatGPT” o “no puedes usarlo”. Lo relevante es hasta dónde puede llegar la IA en cada tarea.
Hay actividades en las que necesito comprobar qué puede hacer un estudiante por sí mismo. En otras, utilizar inteligencia artificial para mejorar, revisar o incluso construir parte del trabajo puede formar parte del propio aprendizaje. El semáforo permite explicitar esa diferencia antes de empezar.
¿Qué cambia en la relación entre profesor y estudiante?
Uno de los problemas actuales es que muchas normas sobre IA se interpretan después de que el alumno haya entregado el trabajo. Eso genera una zona gris: el estudiante no siempre sabe qué puede hacer y el profesor termina intentando reconstruir cómo se ha elaborado una tarea.
El planteamiento de la guía invierte esa lógica. Primero se fija el nivel de IA permitido y después se evalúa el trabajo dentro de esas reglas. Además, propone acompañarlo de una declaración del uso de IA, de manera que el estudiante explique qué herramientas ha empleado y cómo han intervenido en el proceso.
Me parece un enfoque bastante más interesante que tratar la inteligencia artificial únicamente como algo que hay que perseguir o detectar.
¿Qué pretende conseguir la guía?
El semáforo forma parte de una propuesta más amplia: que la inteligencia artificial apoye el aprendizaje sin sustituir el pensamiento, el esfuerzo y la capacidad de decisión del estudiante.
La propia guía insiste en que existen situaciones en las que la IA puede enriquecer una actividad y otras en las que es preferible prescindir de ella para proteger procesos como la reflexión, la creatividad o el esfuerzo cognitivo.
Ese equilibrio es precisamente lo que intenta representar el semáforo.
Datos clave
- Documento: Guía sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo, versión 2.0.
- Autor: INTEF, Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
- Fecha: septiembre de 2026.
- Semáforo: cinco niveles, desde “sin IA” hasta “IA como copiloto”.
- Ámbito: etapas educativas no universitarias; se trata de una guía institucional, no de un estudio científico.
Referencia
INTEF. (2026). Guía sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo (versión 2.0). Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. https://intef.es/Noticias/nueva-version-de-la-guia-sobre-el-uso-de-la-inteligencia-artificial-en-el-ambito-educativo/
Imagen: foto de WolfBlur en Pixabay.
